AMD dio un paso para pelear de frente con Nvidia en el terreno más lucrativo de la inteligencia artificial: la infraestructura de los centros de datos. La compañía presentó Helios, un sistema de escala de rack diseñado para entrenar y ejecutar modelos de IA a gran escala, que empezará a enviarse a clientes antes de que termine el año.

Un sistema de escala de rack agrupa decenas de procesadores, memoria y conexiones dentro de un mismo gabinete para que funcionen como una sola unidad de cómputo de alto rendimiento. Es exactamente la categoría de producto donde Nvidia domina hoy con sus sistemas GB200, y donde AMD busca ofrecer una alternativa creíble para las empresas que entrenan modelos cada vez más grandes.

Un movimiento en el segmento más disputado

El anuncio, difundido esta semana, llega en un momento en que la demanda de capacidad de cómputo para IA no da tregua. Entrenar y operar modelos de lenguaje de última generación exige racks enteros trabajando en paralelo, y el cuello de botella dejó de ser solo el chip individual para convertirse en cómo se conectan miles de ellos. Ahí apunta Helios.

Según reportó The Register, el sistema se apoya en las GPU de la serie Instinct MI450, las aceleradoras con las que AMD quiere competir generación contra generación frente a Nvidia. La estrategia de la empresa pasa por vender no solo los chips sueltos, sino el paquete completo de cómputo listo para desplegar.

Alianzas para asegurar demanda

AMD no llega sola. En paralelo a su empuje en hardware, la compañía cerró acuerdos que le garantizan compradores de peso. Uno de los más relevantes es su alianza estratégica con Anthropic, la empresa detrás del modelo Claude, para desplegar hasta 2 gigavatios de GPU Instinct de la serie MI450. La cifra da una idea de la escala: son despliegues que se miden en consumo eléctrico, no en unidades.

Microsoft también figura entre los actores que planean incorporar la tecnología de AMD en su infraestructura, según información divulgada esta semana. Para AMD, sumar nombres de ese calibre es tan importante como el rendimiento técnico: los grandes contratos de infraestructura de IA suelen firmarse con años de anticipación, y cada cliente que se compromete resta terreno a la posición dominante de Nvidia.

Más allá de las GPU

La compañía acompañó el anuncio con una hoja de ruta más amplia de cómputo. Entre las piezas presentadas figura Venice-X, un procesador de la familia Zen 6 orientado a computación de alto rendimiento, con 96 núcleos y una enorme reserva de memoria caché apilada en 3D, cuyo lanzamiento está previsto para 2027. La idea de fondo es ofrecer una plataforma integrada —CPU, GPU y sistemas de rack— pensada para lo que AMD describe como la era de la IA agéntica, es decir, sistemas de agentes de IA capaces de ejecutar tareas de forma autónoma.

El desafío para AMD sigue siendo el mismo de siempre: Nvidia no solo lidera en chips, sino que su software CUDA se convirtió en el estándar de facto para desarrollar sobre sus tarjetas. Ganar cuota implica convencer a los clientes de migrar o duplicar plataformas, algo costoso. Con Helios y sus acuerdos, AMD demuestra que tiene apetito por la pelea; los próximos despliegues dirán cuánto de ese apetito se traduce en cuota de mercado real.