Microsoft prepara una reorganización a fondo de su asistente Copilot: planea fusionar sus versiones para consumidores y para empresas en una sola aplicación, eliminar funciones poco usadas y estrenar una nueva familia de agentes llamada AutoPilot, capaces de ejecutar tareas en segundo plano por un costo adicional. El cambio apunta a agosto, según reportó The Information, que tuvo acceso a un memorando interno de la compañía.

Con este movimiento, Microsoft se suma a la tendencia que ya siguen OpenAI y Anthropic: convertir sus asistentes en una única aplicación integral, una especie de súper app que concentra chat, tareas y automatización en un mismo lugar. La lógica es simplificar la experiencia del usuario y evitar la dispersión que generaba tener productos separados para el uso personal y el corporativo.

Menos funciones, más agentes

El rediseño implica recortes. Herramientas de escaso uso, como Copilot Podcasts —que generaba resúmenes en formato de audio a partir de contenidos—, quedarían fuera. La idea es concentrar recursos en las capacidades que la empresa considera centrales y descartar los añadidos que no lograron tracción entre los usuarios.

La apuesta más relevante son los agentes AutoPilot. A diferencia de un asistente que responde consultas cuando se le pregunta, un agente de IA es un sistema capaz de encadenar pasos y completar tareas de forma autónoma, sin supervisión constante. Según lo trascendido, estos agentes trabajarían en segundo plano y estarían disponibles mediante un pago extra, lo que sugiere que Microsoft busca abrir una nueva fuente de ingresos por encima de las suscripciones actuales de Copilot.

Ganarse el derecho a existir

El memorando interno citado por el medio describe la reorganización en términos poco habituales para un producto de una compañía del tamaño de Microsoft: Copilot debe «ganarse el derecho a existir». La frase refleja la presión competitiva del sector, donde ChatGPT de OpenAI mantiene una base de usuarios enorme y Anthropic empuja con su asistente Claude hacia usos más complejos.

Microsoft integró Copilot en Windows, en la suite Microsoft 365 y en su buscador Bing, pero la adopción entre consumidores no alcanzó la escala de sus rivales directos. Unificar las aplicaciones y ofrecer agentes autónomos es un intento por ordenar una oferta que se había vuelto fragmentada y por darle a los usuarios una razón más clara para quedarse.

Qué está en juego

La carrera por las súper apps de IA marca un cambio de enfoque en la industria. Ya no se trata solo de responder preguntas, sino de delegar trabajo: agendar, redactar, buscar y ejecutar procesos completos en nombre del usuario. Ese salto hacia lo agéntico es donde las grandes tecnológicas concentran hoy su desarrollo y su modelo de negocio.

Para Microsoft, que invirtió miles de millones de dólares en OpenAI y en su propia infraestructura de IA, el desafío es demostrar que Copilot puede sostenerse como producto propio y no quedar como un envoltorio de tecnología ajena. La reestructuración prevista para agosto será una prueba concreta de si esa apuesta convence a los usuarios y a las empresas que ya pagan por sus herramientas.

Por ahora, los detalles provienen de documentos internos y aún no hay un anuncio oficial de la compañía. Los tiempos, precios y el alcance final de AutoPilot podrían ajustarse antes del lanzamiento.