La fabricante de chips para inteligencia artificial SambaNova cerró una ronda de financiamiento por 1.000 millones de dólares que la deja valuada en 11.000 millones, apenas cinco meses después de haber levantado su ronda anterior. El nuevo capital llega en un momento de fuerte apetito inversor por el hardware que impulsa los modelos de IA, y refuerza la posición de la empresa como alternativa a las unidades de procesamiento gráfico (GPU) que dominan el mercado.
La cifra representa un salto notable frente a las conversaciones que rodeaban a la compañía a fines del año pasado. Según un reporte de diciembre de Bloomberg, Intel había estado cerca de adquirir SambaNova por alrededor de 1.600 millones de dólares. Esas negociaciones se estancaron, y en enero la startup buscaba levantar hasta 500 millones por su cuenta, de acuerdo con la misma agencia.
De una posible venta a una valuación multimillonaria
El giro fue rápido. En febrero, SambaNova había cerrado una Serie E de 350 millones de dólares liderada por Vista, en la que también firmó un acuerdo con Intel. Ahora, pocos meses más tarde, la nueva inyección de capital multiplica su valor de mercado y aleja el escenario de una adquisición a precio de descuento.
Fundada por investigadores vinculados a la Universidad de Stanford, SambaNova diseña procesadores especializados en cargas de trabajo de IA. Su propuesta se centra en la inferencia, es decir, la etapa en la que un modelo ya entrenado genera respuestas, a diferencia del entrenamiento, que consume enormes recursos previos. La empresa apuesta a que sus chips ofrezcan mayor eficiencia para ejecutar modelos grandes en producción.
Apuesta por la inferencia de agentes
La compañía ha construido una línea de hardware pensada para esas tareas. Tras el SN40L presentado en 2023, SambaNova dio a conocer su chip SN50, orientado a lo que denomina inferencia para agentes: sistemas de IA capaces de encadenar tareas y tomar decisiones de forma más autónoma que un simple asistente conversacional.
Ese enfoque explica parte del interés de los inversores. El auge de los agentes de IA en empresas ha disparado la demanda de infraestructura capaz de procesar múltiples solicitudes con rapidez y a costos controlados, un terreno donde Nvidia mantiene un dominio abrumador con sus GPU. Startups como SambaNova, Groq y Cerebras compiten por ofrecer chips diseñados desde cero para esas cargas.
La relación con Intel tampoco desapareció del todo. Ambas compañías anunciaron una colaboración plurianual para inferencia de IA basada en procesadores Xeon, según información publicada por la propia Intel. El fabricante tradicional busca recuperar terreno en el segmento de aceleradores de IA, mientras que SambaNova gana un socio de peso en manufactura y distribución.
Un mercado que sigue calentándose
La ronda confirma que el financiamiento hacia el hardware de IA no da señales de enfriarse. Las valuaciones de las empresas de chips especializados se han multiplicado a medida que los proveedores de nube y las grandes tecnológicas buscan diversificar su suministro y reducir la dependencia de un solo fabricante.
Con recursos frescos, SambaNova tendrá que demostrar que puede convertir su tecnología en cuota de mercado real frente a rivales con bolsillos profundos. La valuación de 11.000 millones fija una vara alta: ahora corresponde traducir el respaldo financiero en clientes que adopten sus chips a escala.
